¿De quién es la culpa? De las criptomonedas.

25 may. 2022
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Ahora que nos encontramos en una gran crisis financiera y global y de la cual las inversiones en criptodivisas no escapan, resulta que todas las voces que venían prediciendo o queriendo predecir el fin de las criptodivisas se enorgullecen de sus pronósticos y achacan la culpabilidad de los inversores asustados a las criptos que no representaban, según ellos, ningún valor. Es algo así como: te dije que vendrían, pero no me hacías caso hasta que llego y ya no puedes hacer nada más. 

¿Es así? ¿Tenían estos pronosticadores de oficio razón en lo que decían? ¿Llegó el fin de las criptodivisas? Varias cosas a tener en cuenta para saber dónde nos encontramos y donde pudiésemos estar; no somos pronosticadores del tiempo y no sabemos el futuro, pero sí podemos dar indicios del mercado de hacia dónde nos moveremos en el largo plazo, repito, largo plazo, porque la situación actual aún no está por terminar en ningún eslabón de los activos tangibles, digitales u otros commodities.  

Para empezar, consideremos si el título está en lo cierto y para ello tenemos que empezar con que Estados Unidos presenta una inflación mayor a 8% (la mayor en 40 años), con lo cual es Departamento del Tesoro venía alertando un alza en las tasas de interés (con lo cual se detendría el flujo de dinero circulante para paliar la crisis), lo cual a su vez traería recesión en el corto plazo ya que impondría una desaceleración de dinero con el fin de bajar la temperatura económica. Considerando que Estados Unidos es el mayor consumidor del mundo traería cola en los mercados y los países que se verían afectados en su nivel de exportaciones al gigante norteamericano. Aunado a ello, los mercados bursátiles se han visto afectados y también han caído los valores de los distintos activos tangibles e intangibles, por ello las criptodivisas no han escapado a ese bajón. Recordemos que si bien podemos considerar las criptodivisas como un refugio quienes al final manipulan el mercado son las personas y el sentimiento es quien impulsa los activos a la baja o la alza y en este momento ese sentimiento es de temor por lo que los indicadores en todos los commodities están en rojos. 

A todo esto, sumemos el factor de la guerra actual en Europa del este, lo que representa tener a Rusia y Ucrania en conflicto cuando de ellos en más de un 30% depende el mundo en productos como el aceite de girasol, trigo y cebada, maíz según datos de The Economist. Con lo cual se avecina una crisis alimentaria que golpeará inevitablemente a los mercados y al mundo. 

¿Qué hacemos entonces?

¿Lloramos y salimos huyendo ante semejante panorama? ¿Las criptos nos defraudaron y son culpables de esta crisis? Hemos demostrado que no. Es todo un cóctel de situaciones que arrastraron hasta el punto en el que nos encontramos hoy y que seguirá así un tiempo más. Ahora bien, debemos analizar y considerar varios factores a tener en cuenta para poder tener el ánimo y confianza de que saldremos de esta más fortalecidos y mejor preparados para el futuro. 

Considere lo siguiente: para marzo de 2020 Bitcoin oscilaba en los 3.000 dólares. Hoy, solo dos años después en su peor momento está en la resistencia de los 30.000 dólares. Es el activo de mayor alto crecimiento y para el 2024 se espera que no baje de dos dígitos en miles de dólares.  En estos momentos es cuando se requiere la cabeza fría y analizar mejor futuros proyectos; esta situación nos alerta a conocer en cuales proyectos invertir y que tengan solidez a futuro. Si algo bueno sale de esta crisis es que muchos, mal llamados proyectos, sin sustentos desaparecerán y limpiará el ecosistema de cara al futuro. Preparase, estudie, analice y luego invierta. No se deje llevar por un amigo o familiar y menos influencer a quien le pagan en muchos casos para hacer publicidad de un sistema del cual luego desaparece y lleva sus ganancias sin importarle su público. 

Solo aquellos proyectos respaldados y con futuro son los que han resistido, resistirán y son ellos los que debemos ver de frente con la vista en alto ya que serán los que nos recompensarán con altos dividendos una vez superemos este conflicto mundial. Recuerde que el mercado se mueve por sentimiento, no lo haga usted. Hágalo porque se preparó y creyó en lo que invirtió. 


       Irving Arrieta